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Investigadores del MUJA y de las Universidades de Granada, Saskatchewan y Stony Brook documentan en Asturias la primera referencia mundial de montones fecales fósiles de gusanos areníscolas

  • La ausencia de este tipo de estructuras de origen orgánico en el registro fósil ha permitido documentar un icnogénero e icnoespecie nuevo para la ciencia, denominado Cumulusichnus asturiensis

07/02/2024.- Investigadores del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) y de las Universidades de Granada, Saskatchewan (en Saskatoon, Canadá) y Stony Brook (en Nueva York) documentan en Asturias la primera referencia mundial de estructuras orgánicas fósiles producidas por gusanos de tipo arenícola.

Concretamente, se trata de pequeños montones fecales, con un diámetro entre 1 y 4 cm, conservados en la superficie de estratos de arenisca del Jurásico Superior, con una edad de 152 millones de años, procedentes de dos localizaciones de los acantilados de Villaviciosa, en el entorno de la playa de España y en la zona próxima a Tazones.

Los investigadores José Carlos García-Ramos y Laura Piñuela, del MUJA, M. Gabriela Mángano y Luis A. Buatois, de la Universidad canadiense de Saskatchewan, Nils Volkenborn, de la Universidad estadounidense de Stony Brook, y Francisco J. Rodríguez Tovar, de la Universidad de Granada, firman el artículo publicado en la revista Scientific Reports del grupo Nature en enero de este año.

Esta mañana la directora general de Universidad, Cristina González Morán, el Alcalde de Colunga, José Ángel Toyos, la concejal de Desarrollo Local de Villaviciosa, Rocío Vega, y el equipo científico del MUJA, formado por José Carlos García-Ramos y Laura Piñuela, han presentado los detalles del estudio.

La ausencia de referencias fósiles de este tipo de estructuras de origen orgánico ha permitido documentar en el artículo un icnogénero e icnoespecie nuevo para la ciencia, denominado Cumulusichnus asturiensis.

 holotipo-de-cumulusichnus-asturiensis

La ausencia hasta ahora de este tipo de estructuras orgánicas en el registro fósil se debe a su escaso potencial de preservación, ya que son eliminadas fácilmente por las fuertes corrientes de agua de reflujo que se generan después de la pleamar cuando baja la marea. En el caso del Jurásico de Asturias, su preservación se debe a que los deltas de la época, en donde se formaron estas estructuras, desembocaban en un mar interior desprovisto de mareas y además protegido del fuerte oleaje por una barrera externa que lo separaba del mar abierto.

Los montones fecales, constituidos por una acumulación de cordones finos de arenisca de 1 a 2,3 mm de grosor, se conservan en la superficie de capas de areniscas (antiguos bancos arenosos) que incluyen además ondulaciones debidas al oleaje de la época y algunas pistas debidas a moluscos, mostrando una densidad media del orden de 35 ejemplares por m2. El hecho de que estos se sitúen preferentemente en las depresiones situadas entre las crestas de las ondulaciones producidas por el oleaje sugiere que la densidad de individuos pudo ser algo mayor al ser eliminadas algunas de estas estructuras por la influencia de las olas.

La colonización del sustrato arenoso por estos gusanos debió de afectar a este último modificando la distribución del tamaño del grano, la composición, la permeabilidad, los procesos biogeoquímicos y la composición de las comunidades bentónicas coetáneas, como ocurre en la actualidad.

En la actualidad los gusanos que generan este tipo de estructuras son conocidos con el nombre de Arenicola marina, un poliqueto bentónico que vive actualmente con preferencia tanto en las costas (estuarios, deltas y llanuras de marea) como en áreas marinas de poca profundidad de Europa y en las zonas litorales de Norteamérica y Nueva Zelanda. En el Mediterráneo aparecen especialmente en el entorno de Trieste. En Asturias se le conoce habitualmente con el nombre de “xorrón” para diferenciarlo de la “xorra”, otra variedad de gusano de menor tamaño. Constituye una presa preferente de aves costeras y peces y se utiliza actualmente como cebo o carnada en la pesca deportiva.

Este gusano vive cabeza abajo en el interior del sedimento dentro de un tubo en forma de L o de J y se alimenta de bacterias y diversos microrganismos que viven en el interior del sustrato arenoso. El gusano traga la arena, aprovecha los nutrientes que contiene y expulsa los desechos por el ano formando pequeños montones fecales arenosos en la superficie que recuerdan a una acumulación de espaguetis.

 

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